Centro de Salud Alianza
Los Trastornos de la Conducata Alimentaria

Trastornos de Conducta Alimentaria

Los Trastornos Alimenticios

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria, también llamadas “trastornos alimenticios”, son un grupo de trastornos mentales asociados al tener una relación patológica con la comida y la alimentación. Si bien los más conocidos son la Anorexia Nerviosa y la Bulimia Nerviosa, existen también varios otros que no son tan conocidos; tales como el Trastorno por Atracones (o binge eating) o el Trastorno por Rumiación.

Fecha de Publicación: Viernes 3 de Julio del 2020

La relación con la comida

Tener una relación patológica con la comida y la alimentación puede significar muchas cosas, y manifestarse de diversas maneras. Sin embargo, en general este tipo de trastornos se manifiestan a través de:

  • - Una preocupación excesiva por la comida, y/o la figura corporal y el peso
  • - El uso de medidas no saludables para controlar el aumento o disminución de peso
  • - La aparición de conductas purgativas y/o compulsivas.

Es decir, puede llevar a conductas tales como la restricción alimentaria, los atracones, el hacer ejercicio compulsivamente, el uso de laxantes, o el auto provocarse vómitos. En general se acompaña por una sensación de descontento con la propia imagen que trasciende la preocupación por cualquier otro tema.

El problema con el Trastorno Alimenticio

El gran problema de este tipo de trastornos es que pueden llegar a ser mortales y suelen dejar complicaciones tanto médicas como psicológicas que pueden ser irreversibles.

Consumir menos calorías de las necesarias hace que el cuerpo deba sacar energía de sus propios tejidos para mantenerse, y los primeros órganos en destruirse son los músculos y los huesos. Dado que el músculo más importante del cuerpo es el corazón, la presión sanguínea disminuye y disminuye hasta que eventualmente se produce un fallo cardíaco. Asimismo, conductas como la auto inducción de vómito y el uso de laxantes vacían al cuerpo de electrolitos que necesita, tales como el potasio o el sodio, produciendo fallos cardíacos y desbalances electrolíticos mortales.

Tendremos problemas si consumimos menos calorías de lo que nuestro cuerpo necesita

Tendremos problemas si consumimos menos calorías de lo que nuestro cuerpo necesita

Así mismo, estas conductas suelen generar importantes daños en el sistema gastrointestinal, endocrino, y neuronal:

  • - Dolor estomacal
  • - Hinchazón
  • - Nauseas
  • - baja de azúcar en la sangre
  • - bloqueo de los intestinos
  • - pancreatitis
  • - perforaciones intestinales
  • - síndromes tiroideos
  • - infecciones bacteriales
  • - anemia, fallo renal
  • - pérdida de calcio en los huesos
  • - resistencia a la insulina
  • - constipación
  • - hipotermia
  • - incluso ruptura del tejido estomacal y del esófago

A nivel neurológico, además, la deshidratación severa y los desbalances electrolíticos pueden llevar a producir convulsiones y entumecimiento de las extremidades.

En general, un trastorno de la conducta alimentaria que se ha sostenido durante varios años suele llevar a la aparición de varias de estas condiciones simultáneamente; lo cual desemboca en una muerte larga y dolorosa.

¿Por qué desarrollamos estos trastornos, si tienen tantos peligros?

La respuesta es compleja y multifactorial, pero uno de los elementos más relevantes no solo en el desarrollo de estos trastornos sino también en su mantenimiento es la ingesta problemática de alimento.

Básicamente, es un círculo que se retroalimenta a sí mismo. Si bien el trastorno puede comenzar como una ligera preocupación por la comida o una tendencia a recurrir a atracones como medio para controlar la angustia, aquello que lo lleva a mantenerse durante años como un síndrome completo y problemático son las mismas conductas que lo componen.

¿Qué quiere decir esto? Que cuando el cuerpo comienza a recibir menos energía en forma de calorías, debe sacar esa energía de otros lugares como una forma de adaptarse y sobrevivir a la falta de alimento. Estamos programados para activar este proceso cuando el alimento escasea, por lo que somos muy eficientes en realizarlo. Sin embargo, en casos como éste en el cual la falta de alimento no es una situación externa sino una decisión individual, este mecanismo adaptativo se convierte en el principal factor mantenedor del problema.

Si el cuerpo recibe menos energía, debe compensar esa energía para adaptarse

Si el cuerpo recibe menos energía, debe compensar esa energía para adaptarse

Esto se debe, principalmente, a la disminución del ritmo metabólico. Como mencionábamos anteriormente, en cuanto nota la falta de nutrientes el cuerpo se da cuenta de que necesita comenzar a ahorrar energía. Para ello, comienza a disminuir el nivel de energía que destina a cada uno de sus sistemas; los cuales se enlentecen y se concentran en cumplir sólo las funciones mínimas. Ya que el cuerpo debe mantener la suficiente energía para poder obtener el alimento que necesita, la sensación de hambre se vuelve un distractor para el sistema atencional y es disminuida al máximo. Esto permite que nos sintamos “llenos” y con energía con solo un poco de comida, al menos hasta que podamos volver a encontrar alimento. Esta sensación, sin embargo, es la que permite que la restricción alimentaria se vaya volviendo más severa. También es, en muchos casos, la que produce los atracones.

Además, esta disminución del funcionamiento suele llevar a pensamientos obsesivos y dificultades en la concentración en cualquier cosa que no sea comida, y a una distorsión de la imagen corporal asociada a una disfunción en el sistema nervioso. Esto es muy importante en la mantención del síndrome, ya que son los pensamientos obsesivos y la distorsión progresiva de la imagen corporal las principales razones por las cuales se continúa con estas conductas y el trastorno se vuelve más grave. Dejas de pensar con claridad, dejas de ver con claridad; ya que toda la energía que le queda al cuerpo se destina a mantener el cuerpo con vida. Los efectos más obvios de la desnutrición, tales como la caída del pelo y la resequedad de la piel, dejan de ser evidentes para la persona con el trastorno. Ya nada más importa que la comida, ya que es lo único en lo que nuestro cerebro nos permite pensar. Y no estamos hablando solo de aquellos trastornos que implican una restricción alimentaria, sino también aquellos que llevan a la desnutrición a través de vómitos, ejercicio compulsivo, atracones, y laxantes.

¿Qué puedo hacer si creo que tengo este trastorno, o conozco a alguien que puede tenerlo?

A veces no es fácil estar seguro de que se tiene un trastorno de este tipo, y cuando las consecuencias físicas ya son evidentes el riesgo de muerte y el daño causado al cuerpo puede ser ya irreversible. La Bulimia Nerviosa y el Trastorno por Atracones pueden ser particularmente difíciles de ver, ya que no implican una variación inmediata del peso y las personas que lo sufren no suelen hablar al respecto. Sin embargo, si se mira con atención es posible encontrar los primeros síntomas que deben alertarnos de que algo no está bien a nivel alimentario:

  • - Ansiedad intensa, en especial en las horas previas a tener que consumir algún alimento
  • - Aumento o disminución notoria de la cantidad de alimento ingerida
  • - Dificultades para dormir
  • - Ánimo bajo
  • - Sensación de frío constante, que puede manifestarse en el uso de ropa más abrigada en circunstancias poco usuales (con la calefacción prendida, en verano, en habitaciones calurosas…)
  • - Bajadas o subidas de peso importantes o en un corto período de tiempo
  • - Conductas de evitación en torno al comer con otras personas
  • - Comentarios de culpa en torno a la cantidad de comida ingerida o a las calorías
  • - Idas al baño inmediatamente después de comer, y que duran más de lo normal
  • - Preocupación excesiva por el peso o la figura
  • - Desaparición de la menstruación
  • - Distorsión en la imagen corporal (la persona se ve o se siente más gorda o más delgada de lo que realmente es, o incluso puede sentir que su cuerpo es “deforme”)
  • - Intensas rutinas de ejercicio que pueden durar muchas horas
  • - Atracones a media noche en los que se ingiere durante horas una gran cantidad de alimento
  • - Tinte amarillento de los dientes y los dedos
  • - Dolor en huesos y músculos que no obedece a una causa externa identificable como un golpe o una sesión de ejercicios
Podríamos estar padeciendo un trastorno alimenticio si nos preocupamos excesivamente por nuestro peso o figura

Podríamos estar padeciendo un trastorno alimenticio si nos preocupamos excesivamente por nuestro peso o figura

Es importante destacar que ninguno de estos síntomas es una señal clara de la presencia del trastorno, pero sí constituyen señales de alarma de que algo puede estar sucediendo en relación a la comida.

¿Consideras tener algún trastorno de este tipo y deseas consultar a un profesional?

Si crees que puedes tener algún trastorno de este tipo, o que alguien que conoces puede tenerlo, consulta a un profesional de la salud mental o a un médico que te derivará a un centro especializado. La evidencia afirma que el mejor tratamiento para este tipo de condiciones es un tratamiento multidisciplinario con alta conectividad entre los profesionales, por lo que diversos centros han construido equipos especializados compuestos por médicos, nutricionistas, psiquiatras, y psicólogos. Sin embargo, cualquier profesional de la salud puede realizar la derivación adecuada o comenzar un tratamiento en caso de contar con formación especializada. Lo importante es consultar lo antes posible, ya que mientras más tiempo pase el trastorno sin ser tratado, mayor será el riesgo de complicaciones permanentes, muerte, y deterioro; y más difícil será para la persona que tiene el trastorno comprender que tiene un problema grave que requiere atención médica y psicológica. Puedes consultar a nuestro WhatsApp o llamarnos a nuestro número de teléfono: +569-3144-3967.

Agenda Tu Hora

Les saluda,
Psicóloga: Paula Mujica Bargsted
Centro Salud Alianza

Psicóloga Adultos e Infantil Paula Mujica Bargsted en Centro Salud Alianza en Providencia Santiago

¿Quieres conocer información sobre nuestros próximos talleres, concursos, artículos de interés y más? ¡Suscríbete aquí!

¿Te gustaría seguir leyendo más artículos?

Te invitamos también a conocer otros artículos creados por nuestro equipo multidisciplpinario:

¡Más artículos para leer!

  1. - La Importancia de las Emociones
  2. - Parejas Tóxicas
  3. - El descontrol de la Impulsividad
  4. - La Ansiedad por Comer
  5. - La Violencia de Género
  6. - El Mindfulness
  7. - Migración y Racismo en Chile
  8. - El Apego de la Madre e Hijo o Hija